martes, 21 de octubre de 2008

A mi vida otro sentido

Siempre he dicho que si me preguntan por el título de mi canción favorita es imposible quedarme con una, pero que la canción que ha marcado, en parte, mi vida es una con la que he dado mucho el coñazo y que se llama "A nuestra vida otro sentido" de La Caja de Pandora.... y es la que escuho mientras escribo estas letrillas.
Pues bien, me ha llegado el turno. Hace algo más de una semana recibí una llamada para ofrecerme un puesto de trabajo en Madrid; en la casa en la que estoy pero ocupando un puesto en el bloque entero en lugar de en un minipiso como estaba hasta ahora. La oferta no es que sea de esas de las que dices: ¡Joder, no la puedo rechazar! pero sí que mejora las condiciones actuales y más que nada que es algo totalmente distinto... Pues bien, sin pensarlo mucho decidí que era el momento de darle otro sentido a mi vida, de cambiar radicalmente y empezar una nueva etapa que a uno le haga crecer profesional y personalmente. Puede acojonar lanzarse a la aventura pero reconozco que allí tengo un colchón que ha servido para no pensar mucho mi decisión. El tener allí mis 6 letras amigas me ayuda a que los inicios no sean tan complicados en esa ciudad totalmente distinta al remanso de paz en el que vivo. Aquí dejo lo de siempre, buena gente, buenos compañeros y buenos amigos que se hacen con el día a día de esta bendita profesión ( sin contar a los que se alegran de mi marcha). Es lo que más pena me puede dar, el alejarme de la gente que aprecio, pero uno ya está acostumbrado a tener trocitos de corazón en la distancia por lo que no es nada nuevo y además, hoy en día las distancias no son para tanto...(ya tenemos el megatunel de Piqueras terminado). Me queda una semana. Los supuestos 15 días que tienes que dar al abandonar una empresa se han alargado por circunstancias que se quedan fuera de mi alcance así que mi nueva vida comenzará el próximo 3 de Noviembre. Mes nuevo, vida nueva. Seguro que algo bueno llegará. No soy mucho de creer en el destino ni el futuro ni las casualidades pero el día que sonó el teléfono había ciertas circunstancias que me han hecho pensar en que, a veces, las casualidades no son tal... Sé que no me puedo despedir de todos y que son muchos los que dicen que se alegran cuando, en el fondo, les importa una mierda o se alegran de que desaparezca, pero es por esos por los que me alegro de marcharme. Por los que les da pena, entre este sito extraño, las redes sociales y medios varios, estaremos en contacto. Empieza el nuevo sentido de mi vida, no sé si será recto o curvo pero es el presente. Lo pasado ahí está, el futuro es relativo, tan relativo como que estoy aquí.

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