Reconozco mi ausencia en el ciberespacio en los últimos días pero, a pesar de tener más tiempo que nunca, lo que no tenía eran ganas de escribir algo por estos lares.
Mi vida ha dado un giro inesperado. Ya lo dio en noviembre cuando decidí trasladarme a Madrid a trabajar y vivir pero ahora el giro es mayor y más que un giro es un frenazo. Reconozco que he estado dos meses en los que he disfrutado de una ciudad encantadora, he trabajado en algo que me ilusiona y me gusta, he conocido a gente maravillosa que espero que no desaparezca, he vivido con una de las personas que más quiero... así que no me puedo quejar. Han sido dos meses estupendos que se vieron truncados cuando me comunicaron mi baja en la empresa por esto que han denominado crisis
. Me jode. Me jode mucho que las expectativas cambiasen de la noche a la mañana y que hicieran que mi ilusión bajase hasta el subsuelo de la A-2. Me alegran mis compañeros, la incomprensión por lo ocurrido aunque no se pudiese hacer nada. Me alegra la gente que conocí, los amigos que he hecho y lo bien que lo pasé en mi corta estancia.
Me alegro por los que se alegran de que me vaya mal, sobre todo por ese "Hijo de puta" (así se definió el mismo) que se alegra de mi situación y lo pregona disimuladamente. Me alegro de ser su tema de conversación. El tiempo pone a cada uno en su sitio y espero que no me vuelva a poner junto a ese sujeto...
Ahora la vida es diferente para mí. Hace un mes que estoy sin trabajo y he pasado a "trabajar" en la mayor empresa española que existe, el Inem. Hay gente que estaría encantada de estar dos años cobrando del Estado pero yo me aburro sin trabajar en lo que me gusta y el estar parado no es algo que vaya conmigo.
Nunca había estado en esta situación, nunca me había tocado buscar trabajo sino que habían venido a buscarme a mí y esta situación se me hace extraña. Horas de internet registrándome en portales de empleo, buscando ofertas, mandando currículum... es todo un trabajo que, sin duda, algo bueno traerá aunque parece que el panorama se presenta bastante bastante negro.
De momento volveré para Madrid en breve porque allí el aburrimiento es más llevadero y las oportunidades de trabajo son mayores(se supone). Tomaré esta etapa como unas vacaciones y como tal volveré a Londres para desconectar un poco del mundo laboral y disfrutar de buena compañía al menos durante unos días. La última vez que me disponía a viajar me llamaron para un trabajo. Ojalá se repita.
. Me jode. Me jode mucho que las expectativas cambiasen de la noche a la mañana y que hicieran que mi ilusión bajase hasta el subsuelo de la A-2. Me alegran mis compañeros, la incomprensión por lo ocurrido aunque no se pudiese hacer nada. Me alegra la gente que conocí, los amigos que he hecho y lo bien que lo pasé en mi corta estancia.
Me alegro por los que se alegran de que me vaya mal, sobre todo por ese "Hijo de puta" (así se definió el mismo) que se alegra de mi situación y lo pregona disimuladamente. Me alegro de ser su tema de conversación. El tiempo pone a cada uno en su sitio y espero que no me vuelva a poner junto a ese sujeto...
Ahora la vida es diferente para mí. Hace un mes que estoy sin trabajo y he pasado a "trabajar" en la mayor empresa española que existe, el Inem. Hay gente que estaría encantada de estar dos años cobrando del Estado pero yo me aburro sin trabajar en lo que me gusta y el estar parado no es algo que vaya conmigo.
Nunca había estado en esta situación, nunca me había tocado buscar trabajo sino que habían venido a buscarme a mí y esta situación se me hace extraña. Horas de internet registrándome en portales de empleo, buscando ofertas, mandando currículum... es todo un trabajo que, sin duda, algo bueno traerá aunque parece que el panorama se presenta bastante bastante negro.
De momento volveré para Madrid en breve porque allí el aburrimiento es más llevadero y las oportunidades de trabajo son mayores(se supone). Tomaré esta etapa como unas vacaciones y como tal volveré a Londres para desconectar un poco del mundo laboral y disfrutar de buena compañía al menos durante unos días. La última vez que me disponía a viajar me llamaron para un trabajo. Ojalá se repita.
3 comentarios:
Esas cosas llegan cuando menos te lo esperas. Un abrazo y disfruta de esta nueva etapa.
Es una temporada de relax, piensa que realmente son unas vacaciones pero que cuando vuelvas, vas a hacerlo a un nuevo empleo, con nuevos compañeros y con nuevos retos... MUAK
a ver si es verdad! jeje si por lo menos me hubiese tocado en verano, como que apetecería más salir de casa, se podrían hacer más cosas.....
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