jueves, 8 de mayo de 2008

Londres

No sé por dónde empezar. No soy buen escritor ni me expreso bien habitualmente así que en esta ocasión es imposible buscar palabras para lo vivido durante los 5 días de mi visita a Londres. He sido turista pero no iba con mis colegas plano en mano haciendo lo que hacen todos... He visitado lo típico y tópico de London pero no me he considerado un turista y no sé por qué. He tenido dos guías de lujo (uno más que otro porque no se ha separado de mí durante mi estancia) que me han hecho sentir como en casa y me han hecho entender y comprender esa city tan diferente al resto (pocas) de ciudades que conocía. Creo que cada día tengo más claro que mi pueblo es una mierda y que Logroño no va muy atrás en mis gustos a pesar de que esté acomodado en ambos lugares y tenga una vida pasivamente acoplada a ellos por mi falta de gallardía para abandonar lo poco que tengo.
Londres me ha hecho ver las cosas de otra forma; cierto es que es la única "gran ciudad" que conozco y que allí todo va al revés de lo que aquí tenemos por normal, pero me ha hecho sentirme un poco cateto. Probablemente lo sea pero lo de aquí no es nada con lo de allí. No es que me enamorase la ciudad pero el tener todo al alcance de la mano es algo incalculable. Londres para mí, son sentimientos. Muchos sentimientos que no puedo expresar aunque quiera y que me han hecho pensar.
No será fácil olvidar el espacio de tiempo comprendido entre el 2 y el 7 de mayo de 2008, ni tampoco el espacio físico en el que se ha desarrollado todo. He de admitir también una conjunción astral o algo similar que es lo que ha permitido que las cosas se desarrollasen de la manera que pasaron. Mi visita no hubiese sido lo mismo sin la ayuda de dos personas, dos habitantes temporales de la ciudad que me acogieron de la mejor manera posible. La vida quiso que uno de ellos pudiese estar a mi lado las 24 horas del día y que la otra tuviese 4 de 5 días para poder acompañarme. Fueron momentos inolvidables, imágenes inolvidables, sentimientos inolvidables y experiencias que en grado alguno marcarán mi vida. Sin ellos no hubiese sido lo mismo y quizás mi visión de Londres sería totalmente distinta.
Por eso, por lo que fueron y por lo que son, mi infinito agradecimiento a Dani y a Tania porque sin ellos (cada uno con lo suyo) esta experiencia no hubiese sido lo mismo.
Ahora toca lo típico: el testimonio gráfico de la visita. Reconozco que no soy buen fotógrafo ni me mola mucho lo de hacer(me) fotos pero por lo menos dejar aquí una pequeña muestra de lo vivido los pasados días.

1 comentario:

Anónimo dijo...

! Coño !,, Íñigo levantado a las 11 de la mañana, !milagrooo !..
Bueno, a ver si vas viniendo ya a currar, zángano.
Ya me contarás que tal por la city.

P.D. ¿me has traido algo?