Siento que ya llega la hora, que dentro de un momento te alejarás al fin... Hay una versión muy buena de esa canción que la hace "La Húngara" y que es la que me acompaña en el momento de escribir esta entrada.
Todo tiene su inicio y, como no, su fin. Mis vacaciones ya son historia y hoy podría ser una noche de un domingo cualquiera; la diferencia: mis tres semanas anteriores alejado del trabajo. Va a ser duro, lo presiento. Han sido tres semanas de ocio, viajes, relax y reflexión. La cima de estas semanas, sin duda, el viaje a Londres. Mis experiencias, sensaciones y momentos vividos así como los momentos de reflexión que a mi vuelta se produjeron y que, en parte, se han expresado en esta bitácora. Por lo demás ha sido un periodo provechoso para poner la azotea en orden y descansar las pocas neuronas que me quedan; para olvidarme del exceso de curro y disfrutar de lo que se llama "no hacer nada". Entre preparativos del viaje, el ocio y el hacer cosas que no se hacen a diario, se pasó la primera semana. La siguiente fue en UK y la última en el sosiego, la calma, el aburrimiento y la lluvia del pueblo. Al final del periodo visita relámpago a Zaragoza, fiestilla y punto final.
Todo ha tenido sus momentos buenos, malos, muy buenos y mejores. El no hacer nada es algo que se agradece un tiempo, el leer, ver, escribir, pasear, sentir... es algo que la rutina diaria no lo permite. Más tarde la amistad, cariño, amor, turismo... el disfrutar de personas que te aportan mucho en la vida y que las ves poco y que encima te tratan como un Señor... Periodo anterior a la reflexión, el planteamiento de vida, la necesidad del cambio y la falta de valor para hacerlo.
Todo llega a su fin, lo único que puedo echar en falta es el no poder disfrutar más de algunas personas. Los de siempre son eso, de cada día. Los ocasionales-distanciales son eso, para las ocasiones en las que estamos cerca y la distancia nos permite disfrutar de ambas partes aunque, evidentemente, quisera más. Lo que me pena son los próximos pero difícilmente alcanzables, como por ejemplo la cerdita de algún post anterior. Estamos cerca, estamos lejos, no sé por qué pero es así. Sí, nos vemos, sí quedamos... sí, me apetece... al final, lo que no puede (quiere/o) ser, no es. Una pena.
Lo jodido es mañana, vuelta al trabajo, alivio para unos, desesperación para otros. ¿Para mí? Una putada. Antes la ilusión me acompañaba, ¿ahora? Creo que no. Lo de siempre pero peor. "pareces imprescindible que te llaman todos los días" Lo pareceré pero no se demuestra. No lo quiero ser, ni mucho menos, pero ya uno ha dejado de vivir del "gracias" y eso, llega un momento que no sirve de nada, sobre todo, si es más falso que un billete de euro.
En fin, que mañana será otro día. No sé si me afectará el síndrome postvacacional, la depresión o yo qué sé... supongo que sobreviviré. Mientras tanto sigo buscando "El Secreto" aunque, en el fondo, todo tiene su fin.
1 comentario:
Morrete!!!. Bienvenido a la realidad... Hoy no te he visto por Rioja Miedos (la verdad es que me he pasado más tiempo en la calle colgada del móvil que dentro), mañana prometo visitilla y besazo. Muak
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