Como si fuese la respuesta de un correo electrónico, ayer prometí una respuesta a un post de una cueva amiga. Cris Santín en su Arrikitaun-taun hizo alusión a una frase que aparecía en mi post anterior y que decía "prefiero estar en un constante sube y baja que tener una vida plana". Tras su interpretación de la misma me retó con otra frase: “Reconozco que prefiero la guerra contigo al invierno sin ti…” invitándome a hacer una especie de comentario de texto de la misma. Allá voy:
La frasecita se las trae. La guerra es jodida y el invierno también. El ir a una guerra
con la persona a la que quieres puede ser bonito. Si sientes algo por alguien estás dispuesto a darlo todo por esa persona incluso luchar en mil batallas por intentar ganar juntos la guerra... pero es cosa de dos. Tu puedes estar muy preparado, bien armado y dispuesto a luchar, pero tu acompañante no sabes en qué circunstancias se encuentra ni si quiere luchar a tu lado. Si de verdad tu pareja es luchadora y buscáis un objetivo común, sin duda me quedo con la guerra: la lucha conjunta fortalece al grupo.
Si tu acompañante en la batalla es un mero espectador que va en tu retaguardia, no merece la pena luchar para salvarle, puesto que es muy probable que el luchador termine herido y el espectador se quede tan ancho...
El invierno es duro pero bonito. Estas solo, sí, pero puedes contemplar la nieve, disfrutar del paisaje, ir a esquiar, conocer gente, disfrutar de los amigos.... cosa que en la guerra, amigos hay pocos.
El invierno pasa y la guerra también, pero en la guerra alguien termina herido o muerto y el invierno hace que la primavera sea muy bella.
Conclusión, que dadas las circunstancias, si de verdad sé que mi acompañante en la guerra lo va a ser siempre, adelante. Si tengo dudas, prefiero un bonito invierno.
con la persona a la que quieres puede ser bonito. Si sientes algo por alguien estás dispuesto a darlo todo por esa persona incluso luchar en mil batallas por intentar ganar juntos la guerra... pero es cosa de dos. Tu puedes estar muy preparado, bien armado y dispuesto a luchar, pero tu acompañante no sabes en qué circunstancias se encuentra ni si quiere luchar a tu lado. Si de verdad tu pareja es luchadora y buscáis un objetivo común, sin duda me quedo con la guerra: la lucha conjunta fortalece al grupo.
Si tu acompañante en la batalla es un mero espectador que va en tu retaguardia, no merece la pena luchar para salvarle, puesto que es muy probable que el luchador termine herido y el espectador se quede tan ancho...
El invierno es duro pero bonito. Estas solo, sí, pero puedes contemplar la nieve, disfrutar del paisaje, ir a esquiar, conocer gente, disfrutar de los amigos.... cosa que en la guerra, amigos hay pocos.
El invierno pasa y la guerra también, pero en la guerra alguien termina herido o muerto y el invierno hace que la primavera sea muy bella.
Conclusión, que dadas las circunstancias, si de verdad sé que mi acompañante en la guerra lo va a ser siempre, adelante. Si tengo dudas, prefiero un bonito invierno.
2 comentarios:
Nunca dejes de escribir amigo... En esa cabeza hay grandes reflexiones por salir y grandes lecciones que dar... Gracias, MUAK
Nunca dejes de escribir amigo... En esa cabeza hay grandes reflexiones por salir y grandes lecciones que dar... Gracias, MUAK
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