sábado, 5 de enero de 2008

"Homo Gorronus" (Publicado el 13-12-07)

Muchas veces he pensado en escribir sobre este tipo de especie que habita entre nosotros pero nunca me apetecía o no me acordaba en el instante de "actualizar" un poco mi espacio semi privado ( no me leerá ni Dios) en el que plasmo mis idas de bolo. El caso es que el Homo Gorronus es un ser que se muestra entre nosotros siempre en el momento en el que aparece alguna sustancia que pueda caer en el interior de su cuerpo. En nuestra empresa existe la muy buena tradición de obsequiar a los compañeros de trabajo con unas viandas con motivo de la celebración de un aniversario, boda, despido... Nuestro gaudeamus particular tiene lugar a eso del mediodia cuando los plumillas vuelven de sus ruedas de prensa y antes de ponerse a darle forma a las chapas que los políticos de turno han soltado. Pues bien, el celebrante coloca el ágape en la mesa de la entrada de nuestro departamento (redacción audiovisual) y enseguida la mesa se rodea de los allí presentes. Hasta aquí lo normal. Lo sorprendente del caso es que el olor de la comida se debe esparcir por las tres plantas del edificio puesto que en pocos minutos aquello se llena de individuos que solamente aparecen por allí en ocasiones como esa y que de normal no pasan para nada o, si pasan, apenas abren la boca o saludan... Lo curioso de estos "Homo Gorronus" es que el olfato o el cotilleo lo tienen afinado cual espías porque siempre aparecen disimuladamente, sólo abren la boca para zampar y se van como si no hubiese pasado nada. El único esfuerzo a parte del de llenar el buche es decir: -¿De quién es el cumple? Fulanito, felicidaes, muy buena la tortilla. Y se piran, con la panza llena y los tintorros en el cuerpo a su puesto de trabajo. A las horas, el acontecimiento ya es historia y si te ven por el pasillo no dicen ni mu, lo único que hacen es afilar el olfato o marujear un poco a ver cuándo es la siguiente pesebrada para aparecer de nuevo por la redacción y jamar otro dia de gañote. Desde aquí unas quejas o sugerencias: - El ala este del palacio de Vara de Rey 74 tambien existe y encima no nos llega el olor( el bueno se entiende, porque el desagradable de la parte superior si que se nota) - Los "multimierdas" también podemos desplazarnos a otras áreas del edificio y de vez en cuando incluso ser "Homo Gorronus" - La ley de Mahoma dice: "Primero da el que luego toma" así que ya saben ustedes, la mesa de Ángel acepta manjares de otros departamentos. - Las pesebradas pueden servir para estrechar lazos entre los diferentes pisos y ahora que viene la Navidad, seamos un pelín solidarios y compartamos entre todos, aunque sea una postal que en la radio las colecciono. - El saludarse por el pasillo no excluye de las pesebradas, un "Hola, ¿que tal?" disimulará más aún el ser un "Homo Gorronus"- Las tortillas del Ciudad Jardín o del Monterrey hay que reservarlas con un dia de antelación - Aceptamos tanto dulce como salado - La cantidad y calidad no necesariamente debe depender de la nómina que se ingrese. Aunque se cobre poco, un dia es un dia... Pues lo dicho, que se debería hacer una tesis o estudio de esta especie, que además imagino que habrá en muchas empresas. Para hacer un estudio concreto de la nuestra, buena oportunidad será este viernes que tenemos la cena de empresa aunque allí seremos todos Homo Gorronus. ¡que paga el jefe! Qué divertidas cenas: empleados borrachos, jefes aún más, cantidad de gente que no te habla a diario y ese dia te cuenta la pena de Murcia.... en fin, ese tema se lo dejo para Ruth Indaga que seguro que sus cenas son mas de la "jet set" como es ella...

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